Cuidar la salud de nuestros dientes es algo que debemos hacer a cualquier edad, también en el caso de los más pequeños de la familia. El proceso de erupción dental, cuándo empezar a cepillarles los dientes o cómo prevenir y actuar en caso de golpes son consejos muy útiles y que debemos tener en cuenta para conseguir que nuestros hijos tengan una sonrisa sana.

Los dientes temporales y los dientes permanentes

También conocidos como ‘dientes de leche’, los dientes temporales empiezan a salir normalmente en los niños a partir del sexto mes. Los primeros en aparecer suelen ser los incisivos centrales inferiores. Este proceso de erupción dental finaliza aproximadamente cuando cumplen su primer año de vida, en ese momento, los niños suelen tener ocho dientes: cuatro incisivos superiores y cuatro inferiores.

Después llegarán los molares y los caninos, a los 16 y 20 meses respectivamente. Por lo general, a los 30 meses suele finalizar el proceso de erupción dental en los niños, aunque estos tiempos son aproximados y varían de cuatro a seis meses de unos niños a otros.

Por su parte, la erupción de los dientes permanentes se realiza en dos fases. En la primera, que suele ser a partir de los seis años aproximadamente, saldrán los primeros molares definitivos y se cambiarán los ocho incisivos centrales, los cuatro superiores y los cuatro inferiores.

La segunda etapa es entre los 10 y los 12 años, que es cuando erupcionan los segundos molares permanentes.

La salida de los dientes definitivos culmina sobre los 20 años cuando aparecen los terceros molares o ‘muelas del juicio’, aunque en el caso de estos dientes, su formación y erupción no es la misma en todas las personas, dependiendo generalmente de la posición, el tamaño de estas piezas dentales y su relación con el espacio disponible en los maxilares.